
PSICÓLOGA Y PSICOANALISTA

A veces sólo tenemos sed o mucho calor, pero la mayoría de las veces nuestro insomnio es psicológico, es “la venganza” de la mente por todos los esfuerzos que hemos estado haciendo (en gran parte sin saberlo) para no tener ciertos pensamientos en el día. Nos está despertando la necesidad de pensar en algo que hemos estado ignorando, probablemente gracias a nuestro trabajo, compromisos sociales y familiares. Habiendo intentado llamar nuestra atención por medios más normales durante el día, nuestra mente profunda está tratando de lograr que tengamos una cita con ciertas intuiciones en esas horas más tranquilas de la noche.
Nuestros despertares a las 3:00 a.m. son señales de que repetidamente no hemos estado haciendo el tipo de autorreflexión que necesitamos hacer para estar en paz. Tal vez nos estamos haciendo perezosos o estamos eludiendo nuestras responsabilidades por obstinación o por represión. Simplemente, estamos escapando, (por razones muy comprensibles) de lo que probablemente sea una serie de pensamientos difíciles, tal vez sobre el trabajo, una relación o nuestra infancia.
Si queremos recuperar el sueño deberíamos comenzar a visitar con mayor frecuencia, ternura e imaginación de lo que nos permitimos durante el día, algunas de las habitaciones cerradas con mil candados de nuestra mente. Es importante que con un espíritu de gentil curiosidad, protegidos por nuestro edredón, bajo el cuidado de la oscuridad, podamos atrevernos a plantear ciertos tipos de preguntas:
¿Qué es lo que realmente me entristece en este momento?
¿Quién me ha hecho daño?
¿Qué necesita cambiar?
¿Cuál es el dolor real debajo de la ansiedad superficial?
¿Qué me dice mi instinto que necesito saber ahora, y después?, etc.
Estas son preguntas incómodas sin duda, pero podemos usar la noche para ayudarnos a enfrentarlas, cuando todos los demás están durmiendo. A esta hora, importa un poco menos que no pensemos de manera convencional, podemos permitirnos ser extraños, fantasiosos, imaginativos, amables; podemos volvernos un poco locos entre las 3 y 4 a.m., y nadie necesitará saberlo, podemos anotar cosas en un cuaderno y destruir las páginas en la mañana o compartirlas en Terapia, lo que cuenta es que nos demos la oportunidad de entender un poco mejor nuestra tímida y dolida psiqué que ha estado pidiendo a gritos nuestra atención y nosotros (hasta ahora) hemos huido de nuestro deber de cuidarla.
Corresponde a cada quien la responsabilidad de crecimiento y autocomprensión, es necesario entender que el descanso es importante y una de las propiedades del dormir (además de recuperar el cuerpo) es la perspicacia psicológica, nuestra mente necesita que hayamos sentido lo que hay que sentir, que nos hayamos enfadado donde estamos furiosos, que estemos tristes donde estemos afligidos, para que pueda equilibrarse, pues hay un motor que nos impulsa a alinear nuestras superficies con nuestras profundidades, podernos poner al día con algunas lecciones muy importantes sobre quienes somos realmente y que hasta ahora hemos estado demasiado distraídos o aprensivos para conocerlas e integrarlas y disminuir el malestar que nos aqueja día y noche.
Si te gustó, ¡comparte en redes sociales!
Referencias:
The school of life.
Texto: Traducción y adaptación de la siguiente URL: https://youtu.be/MYIXWWyL2AI
Imagen: Adaptación de imágenes de la URL citada.
Compartir:


En la primera sesión se abre un espacio para escuchar tu historia, tus síntomas y aquello que hoy te causa malestar. Más que identificar un motivo de consulta como algo fijo, se comienza a comprender lo que te inquieta y lo que se repite en tu vida. Es normal no saber qué decir al inicio. Lo importante es que puedas hablar con libertad. En terapia, la palabra permite ordenar lo que te pasa y descubrir aspectos que quizá no habías considerado. El trabajo de un terapeuta es ofrecer un espacio profesional de confianza para que puedas expresarte sin juicios. Aunque el enfoque es profundo y orientado a la raíz del malestar, este proceso también busca generar cambios concretos y soluciones sostenibles en tu vida diaria: decisiones más claras, alivio emocional y nuevas formas de relacionarte contigo y con los demás. El terapeuta acompaña este recorrido, sosteniendo un espacio donde puedas comprenderte mejor, aliviar tu conflicto, y encontrar modos
más sanos de vivir lo que hoy te afecta.

PSICÓLOGA Y PSICOANALISTA
Consultorio
Horarios (previa cita)
Síguenos