Personas sentadas en terapia

MÁS ALLÁ DE LA ESCUCHA: EL CUERPO DEL ANALISTA COMO SOPORTE DE LA CURA.

May 06, 20263 min read

Lacan decía que el analista "paga con su persona" y con su escucha. Esta idea es fundamental en la ética lacaniana y se desprende principalmente de su texto "La dirección de la cura y los principios de su poder". Lacan plantea que el analista no trabaja gratis (incluso si cobra), sino que debe realizar un pago en tres niveles:

1. Paga con palabras.

El analista no habla por hablar. Sus intervenciones, interpretaciones o incluso sus silencios son "moneda de cambio". Paga con palabras para permitir que el discurso del paciente avance. Pero no es cualquier palabra; es una palabra que debe apuntar al deseo, no a la charla.

cotidiana.

2. Paga con su escucha (atención flotante).

Este es un pago de tiempo y energía mental. No es una escucha pasiva, sino una actividad extenuante que implica suspender los propios juicios, prejuicios y teorías para dejar que surja el significante del otro. Cuando la escucha se "relaja" demasiado, el analista deja de pagar y la sesión se devalúa. Mantener la atención flotante es el tributo que el analista rinde para que el inconsciente del paciente pueda hablar.

3. Paga con su persona.

Lacan dice que el analista paga con su persona en la medida en que sirve de soporte a la transferencia:

a) El analista como "muerto": Debe prestar su cuerpo y su imagen para que el paciente proyecte en él a sus figuras primordiales (padre, madre, etc.). Para hacer esto, el analista debe "borrarse" como individuo con gustos y opiniones propias. No es una pasividad; el silencio tiene la función de ser un vacío disponible (no inerte), saber cuándo intervenir para que el proceso no se estanque y relanzar la transferencia.

b) El soporte del objeto a: Este no es un objeto que pueda comprarse o tocarse, ni tampoco es una persona; es el vacío de algo que nos falta y que intentamos llenar desesperadamente con cosas externas. El analista, al no responder directamente a la demanda, se presta como sostén de ese vacío para que el paciente descubra qué es lo que realmente lo mueve por dentro. Así, el analista se ofrece como ese objeto enigmático que causa el deseo del paciente y lo pone en marcha a través de su palabra.

c) La implicación física del analista: El analista no solo escucha intelectualmente; presta su sistema nervioso a la sesión como un sismógrafo que detecta la intensidad de la pulsión del paciente antes de que su mente incluso lo procese. Este estado de alerta relajado permite una atención flotante que suspende el juicio, dando lugar a un espacio neutro. Es un cuerpo que siente la tensión, el bostezo, la inquietud o la pesadez del discurso y que, al mismo tiempo, se implica físicamente habitando el lugar con su presencia, respiración, tono y postura. Así, el analista se ofrece como un sujeto que sostiene el vacío, siendo el soporte donde el paciente viene a estrellar sus palabras; una tensión ética que permite que, finalmente, emerja el deseo.

El riesgo de "no pagar"

Cuando un analista quiere agradar está intentando recuperar su "persona" (ser visto como alguien bueno, amable), en ese momento, deja de pagar. Quiere que el paciente le dé algo (aprobación) en lugar de ser él quien preste su lugar para el trabajo del otro. En psicoanálisis podemos decir que pagar con la persona es el acto de transformar el cuerpo del analista de un refugio de descanso en una herramienta de resistencia. El analista se ofrece como un soporte real y vibrante donde el discurso del paciente puede encarnarse. En última instancia, esa presencia implicada es lo único que garantiza que el análisis no sea un mero intercambio intelectual, sino un encuentro vivo que tiene el poder de producir una transformación subjetiva.

Referencias bibliográficas

Freud, S. (1912). Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico. Obras completas,

Vol. XII. Amorrortu Editores.

Lacan, J. (1958). La dirección de la cura y los principios de su poder. Escritos 2. Siglo XXI

Editores.

Lacan, J. (1964). El Seminario, Libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.

Paidós.

Recalcati, M. (2003). Jacques Lacan: Deseo, goce y subjetividad. Ediciones del Cifrado.

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Especialista en clínica psicoanalítica. Experiencia en el acompañamiento de procesos de ansiedad, depresión, duelo y crisis vitales. Interés en la articulación entre psicoanálisis y cultura contemporánea. Desarrollo de textos breves y reflexiones sobre subjetividad, vínculos y malestar psíquico.

Alicia Esquivel

Especialista en clínica psicoanalítica. Experiencia en el acompañamiento de procesos de ansiedad, depresión, duelo y crisis vitales. Interés en la articulación entre psicoanálisis y cultura contemporánea. Desarrollo de textos breves y reflexiones sobre subjetividad, vínculos y malestar psíquico.

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